por Gilberto Vega Zayas
Una situación inédita e insólita es lo que está sucediendo en la política en Sinaloa: existe el riesgo y la amenaza para el partido que históricamente ha dominado en el estado, el PRI, de que al unísono de ALTERNANCIA, se propague la idea de sumar a los demás actores y partidos opositores para ir unidos en la próxima contienda electoral hacia la gubernatura.
Y claro, como idea original y reciente, (en Sinaloa, claro), la pregunta obligada es si existe la madurez política entre los líderes y cabezas de grupo del PAN y del PRD, sin mencionar al PANAL, PT, Verde Ecologista, que no levantan todavía su mano para decir “aquí estoy”, pero es de asegurarse que en los próximos días habrá pronunciamientos de su parte en este sentido.
Igualmente son comunes y conocidas ya las alianzas y cruces entre partidos que desesperados buscan el poder en municipios del país así como en los estados, sin importar ideologías o plataformas políticas.
En este mismo tenor, el abrazo público y reciente (algunos cándidos opinantes piensan que fue un encuentro casual), que se dieron Manuel Clouthier Carrillo y el exgobernador Juan Millán es más que suficiente para entender hacia dónde se encamina la brújula. ¿Es la búsqueda de una alianza opositora de Juan Millán el “plan B”, para continuar impulsando al senador Mario López Valdez hacia una candidatura o es una más de sus estrategias?
Porque hay quienes piensan que el grupo encabezado ahora por el gobernador Jesús Aguilar Padilla, y que cuenta entre sus miembros al mismo Millán, a Abraham Velázquez Iribe y a Javier Luna Beltrán, es tan cerrado y de fina lealtad que el siguiente candidato del PRI no será ni Malova ni el presidente de Culiacán Jesús Vizcarra, sino Velázquez Iribe o Luna Beltrán, que sería cualquiera de los dos el emergente o la solución en el conflicto priista que todos conocemos, y que ha puesto en la plataforma de la opinión pública sinaloense sobre el tema los nombres del senador y del alcalde de Culiacán.
La opinión generalizada de los priistas nos dice que el PRI lanzará a su mejor candidato, pero otras voces dicen que se debe tomar en cuenta la historia política y la frase aquella tan lapidaria pero a veces tan acertada para algunos aspirantes de que “un político pobre es un pobre político”, y bien se puede pensar por ello que las candidaturas se ofrecen al mejor postor. Y el más concurrente en este sentido se llama Jesús Vizcarra Calderón, y desde esta lógica es mayor peso el peso que ser precisamente el novato del grupo mencionado.
Pero volviendo al panorama posible y a los otros partidos, el PANAL pudiera sumarse a esta propuesta de la alternancia pues en la práctica ha demostrado ser fiel a su conveniencia (que depende mucho de los arreglos de la maestra Gordillo con el PAN), y el fiel de la balanza en algunas elecciones.
Del Verde Ecologista ni se diga, pues también ha recibido muchas prerrogativas y concesiones que ha sido en el mejor de los casos una carta abierta del Acción Nacional a la hora de sumar esfuerzos.
El PT y Convergencia seguramente se sumarían al PRD y de suceder toda esta coalición la cúpula priista se pondría a temblar, aunque el presidente del PRI en el estado jure y perjure que no le teme a una alianza opositora.
Ahora bien, ¿quiénes serían los precandidatos de esta alianza?
Ahí están Heriberto Félix Guerra, funcionario de economía cuando Juan Millán gobernó el estado, y ahora flamante subsecretario del gobierno federal, quien estuvo a punto de destronar al PRI y ser gobernador por el PAN.
Mario López Valdez, priista, senador ahora y expresidente municipal de Ahome; lleva seis años esperando esta oportunidad y muy probablemente ha estado negociando en paralelo con otros partidos.
Y así, también los diputados panistas Alejandro Higuera y Manuel Clouthier, el primero local y el segundo federal, han manifestado ya su simpatía por la idea de la alianza.
Voces de peso como las de Juan Figueroa, del PRD y Judit del Rincón del PAN, de igual forma se inclinan por el pacto en contra del PRI en los comicios locales de 2010. Mientras el presidente del tricolor en el estado desmiente que López Valdez encabece esta posible alianza, pues según él el senador es un político formado y hecho dentro de las filas de ese partido, sin embargo, El Debate de Mazatlán publicó recientemente una nota en la que un simpatizante del popular Malova, ha sufrido consecuencias de parte de funcionarios del estado por manifestar y apoyar esas simpatías.
En fin, las condiciones políticas nunca se habían presentado tan oportunamente para un posible pacto entre partidos opositores en Sinaloa, que seguramente será bien visto por gran parte del electorado sinaloense que, con su voto nulo, blanco o su abstencionismo, ha manifestado que quiere un cambio de rumbo en el estado.
Todo es cuestión de que los actores políticos de la entidad se sienten a la mesa y con toda tranquilidad hagan los arreglos pertinentes.
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